Ocurrió durante la fiesta de las hogueras en la ciudad de Alicante. Un niño de apenas tres años de edad, que no ha empezado a ir al cole, caminó solo durante un par de horas, un par de kilómetros, desde su domicilio hasta la playa del Cocó.
¿Qué es lo increíble de la historia?
¿Qué es lo que me parece increíble de la noticia?
Personalmente lo que más me llama la atención es que el niño atravesara el tráfico de la ciudad de Alicante. Es cierto que durante las fiestas hay varias calles cortadas, pero en su paseo hasta la playa del Cocó tuvo que atravesar una carretera nacional con prácticamente el mismo tráfico de siempre (sí, en Alicante el espacio del paseo marítimo lo ocupa la carretera nacional 332!).
Además de la citada nacional 332, hay otras calles en los posibles trayectos que pudo recorrer el niño que también pueden considerarse carreteras urbanas (por la velocidad de circulación, por la distancia entre pasos de cebra, por el número de carriles, por la regulación de los semáforos). Lo increíble es haber sobrevivido.
Los niños saben andar, pero no caminan. Muchos padres prefieren llevarlos en carritos porque el espacio urbano es peligroso. De hecho, lo prudente es llevarlos atados a una silla (tratamiento que veríamos inapropiado si se aplicase a un adulto). Por otro lado, el espacio urbano ha dejado de ser un lugar en el que estar, para convertirse en un espacio por el que transitar, de un destino a otro, para ello, qué sería más eficiente para "cargar" con un niño que empaquetarlo sobre ruedas.
Infografía del diario Información de Alicante (haz click aquí para enlazar con la fuente) |
¿Qué es lo increíble de la historia?
- Para algunos que un niño de apenas tres años pueda recorrer esa distancia caminando, aunque eso no impresiona en absoluto a los pediatras consultados.
- Para otros, como cuenta la noticia, que nadie se percatase de que el niño iba sin compañía de adultos.
¿Qué es lo que me parece increíble de la noticia?
Personalmente lo que más me llama la atención es que el niño atravesara el tráfico de la ciudad de Alicante. Es cierto que durante las fiestas hay varias calles cortadas, pero en su paseo hasta la playa del Cocó tuvo que atravesar una carretera nacional con prácticamente el mismo tráfico de siempre (sí, en Alicante el espacio del paseo marítimo lo ocupa la carretera nacional 332!).
El Paseo marítimo de Alicante (Paseo de Gómiz) Haz click aquí para acceder al lugar del que se ha obtenido la imagen |
La nacional 332 ocupando el lugar del paseo marítimo de Alicante Haz click aquí para acceder al lugar del que que ha obtenido la imagen |
Además de la citada nacional 332, hay otras calles en los posibles trayectos que pudo recorrer el niño que también pueden considerarse carreteras urbanas (por la velocidad de circulación, por la distancia entre pasos de cebra, por el número de carriles, por la regulación de los semáforos). Lo increíble es haber sobrevivido.
Ilustración de Karl Jirg (ver la fuente de la imagen) |
Los niños saben andar, pero no caminan. Muchos padres prefieren llevarlos en carritos porque el espacio urbano es peligroso. De hecho, lo prudente es llevarlos atados a una silla (tratamiento que veríamos inapropiado si se aplicase a un adulto). Por otro lado, el espacio urbano ha dejado de ser un lugar en el que estar, para convertirse en un espacio por el que transitar, de un destino a otro, para ello, qué sería más eficiente para "cargar" con un niño que empaquetarlo sobre ruedas.
Peligro, niños sueltos Haz click para acceder a la fuente |
Es lo lógico. Es lo racional. Los preparamos para ser los ciudadanos de Gotham:
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